CÓMO ENCONTRARTE A TI MISMO SIN PAGAR DINERO

Durante un tiempo intenté encontrar la verdad, saber el por qué la realidad en sí misma no me llenaba, ni lograba ser feliz con nada, ni con nadie que se cruzaban en mi camino.

Muchos días salía a pasear por la calle, intentando encontrar respuestas en cada escaparate donde se reflejaba mi rostro sediento de respuestas, en los transeúntes que se cruzaban conmigo y en cada cartel publicitario que miraba, buscando mensajes ocultos que pudieran descifrar el sentido de mi existencia. Pero no obtenía resultados. Tan sólo silencio e incertidumbre. El telón de mi vida parecía cerrarse sin recibir ningún aplauso. A veces pensaba que llovía y me mojaba, pero tan sólo eran mis lágrimas, rodando sigilosas y tímidas por mis mejillas.

Sabía que tenía que haber algo más, pero desconocía dónde empezar a buscar. Tampoco sabía qué camino recorrer, sólo tenía certeza de una cosa: no estaba en el lugar que me correspondía y ese vacío me hacía encoger mi corazón y ver mi dolor reflejado en las nubes y en el sol.

Seguro que muchas veces a lo largo de tu existencia, has tenido esta misma sensación y has empezado a introducir pequeños cambios en tu vida cotidiana para intentar sentirte más feliz.

El año pasado por recomendación de unos amigos, me interesé por el Reiki y me apunté a un curso carísimo donde decían que cada ser humano puede auto sanarse , además de sanar a los demás a través de la energía de sus manos y de la conexión con cada uno de sus chakras. No dudo que haya personas que lo hayan conseguido, sin embargo no era lo mío y al cabo de un tiempo me sentí frustrada y decepcionada al comprobar que no obtenía los resultados que esperaba  y que conocer esta práctica no me ayudaba a sentirme mejor, ni a salvaguardar mi existencia de un presente que me hacía tremendamente infeliz.

Busqué respuestas en el Universo, recorriendo laberintos que parecían no tener salida y tratando de llegar de un salto, al lugar donde se encuentran las estrellas.

Pero todas las puertas se cerraban a mi paso y sentía una y otra vez, fracaso tras fracaso. El mundo parecía no tener un lugar para mí. No encajaba en ningún trabajo, ni surgían oportunidades donde pudiese demostrar mi valía. Tampoco encontraba al amor de mi vida. Tan sólo se acercaban a mí personas que querían mantener relaciones efímeras y superficiales, donde al cabo de poco tiempo, olvidaban la forma de mi rostro y hasta cada sílaba de mi nombre y me sentía sola, pensando que no valía nada, hasta el punto de escuchar mi propio eco gritando de dolor en el Universo, sintiéndome utilizada en un mundo donde no encajaba y donde parecía no formar parte de la pieza de ningún rompecabezas.

Pero no me dí por vencida y seguí intentando otros caminos. Solía leer a autores de éxito en el campo de la autoayuda y del crecimiento personal y practicaba sus consejos. Me apunté a clases de yoga, pilates...pero seguía sintiendo un vacío incontrolable, donde el Sistema era el único que poseía cada parte de mi tiempo y de mi ser.

Realicé cursos de Coaching. Algunas amigas me hablaron del Mindfulness y ayer mismo asistí a un taller donde te explican la importancia de vivir en el aquí y en el ahora, de saborear cada instante de tu vida, de palpar cada segundo de tu existencia sin que puedas perderte nada de lo que sucede en tu vida y te conviertas en un mero espectador, como suele suceder casi el 90% de nuestro tiempo, donde vivimos en modo piloto automático, pensando en todo, menos en lo que está sucediendo ahora mismo delante de nuestros propios ojos. Sin embargo, una vez más me sentí decepcionada, al comprobar que la única finalidad del taller era la venta de un curso de ocho semanas de duración, cuyo coste era excesivamente elevado y al final llegas a la conclusión de que si quieres vivir en el presente y conocerte a ti mismo, ¿debes pagar una gran cantidad de dinero por aprender algo que en realidad te pertenece y siempre ha estado dentro de ti mismo?. 

Algo muy lógico. Al fin y al cabo, de eso trata la vida. De sacar partido de todo lo que se pone de moda e intenta enseñarte cómo ser más feliz y sentirte mejor contigo mismo, en un mundo virtual que no te llena en absoluto, porque no existe comunicación con los seres humanos que te rodean y la relación más larga de tu vida, es la que mantienes a diario con la pantalla de tu Tablet o de tu Smartphone.

Pero… ¿Todos estos cursos y enseñanzas, te aseguran que vas a llegar a conocerte a ti mismo?, ¿que vas a alcanzar lo que quieres lograr en la vida?.  Te puedo asegurar que no, porque lo he experimentado en primera persona. Ninguno de estos caminos me han servido para encontrar la llave que necesito para entrar por la puerta que me lleve a mi verdadera vida y me he sentido igual de vacía o incluso peor después de haber perdido el tiempo y sentir cómo mi alma se ha quedado apagada ante la falta de un estímulo real que pueda encender la magia que todo ser humano lleva dentro de sí y le permite iluminar el Universo.

Todos sentimos palpitar nuestro corazón cuando pensamos que vamos a cambiar el mundo y hacer realidad nuestros sueños y sin embargo, un día experimentamos que no podemos escuchar ese latido porque nuestra brújula interior se encuentra perdida y no conocemos a qué tiempo y espacio pertenecemos.

Pero ¿sabes una cosa?. No necesitas gastarte dinero para que alguien que no te conoce de nada te diga quién eres, ni cómo debes respirar para centrarte en el momento presente. No necesitas huir de ti mismo para formar parte de un grupo, cuya única finalidad es hacer negocio con tu propia persona y con los propósitos que quieres alcanzar en la vida.

Si realmente necesitas un cambio objetivo y real, debes comenzar a mirar dentro de tí, a observarte, de la misma manera que observas el paisaje de una tarde de primavera sentado en el banco de un parque y cuando cierras los ojos, lo dibujas silenciosamente con tu mente .

Levántate y ponte en marcha. Ahora es tu momento.

Para ello, debes aislarte de todo el ruido que te rodea y comenzar a sentirte a tí mismo, buscando las respuestas dentro de tu propio ser y sabiendo de primera mano por qué no eres feliz y por qué no cambias aquello que te impide avanzar en la vida. Busca tu bienestar, aquello que hace sonreír tu alma y te llena de paz.

Nadie puede enseñarte a entrar dentro de tí, sólo tú eres poseedor de la llave que te permite abrir la puerta que te conecta con tu interior. No necesitas que una psicóloga experta en mindfulness te diga que “no hacer, no pensar” es la clave para lograr el sentido de tu existencia.

Sólo tú puedes descifrar el enigma que se encuentra guardado en tu interior, que es infinitamente rico y poderoso, aunque te hayan hecho creer justamente  lo contrario, que no vales nada como ser humano y que necesitas de algo o de alguien que te salve y ¿sabes qué? eso es mentira. No renuncies a tu poder personal, porque te pertenece y es tuyo.

Si sientes dolor, déjalo aflorar y mastica tu tristeza. Piensa por qué te sientes así y qué podrías hacer para mejorar tu relación contigo mismo. Si quieres respirar, no necesitas que nadie te dé pautas sobre cómo debes hacerlo, tan sólo siente cómo entra el aire en tus pulmones  y recorre todo tu ser. Si necesitas hablar y desahogarte, no le cuentes tu vida a un extraño que cree saber todo de ti y dialoga primero contigo mismo y después con tus mejores amigos, de los que recibirás los mejores consejos.


Dentro de tí se encuentran infinitas posibilidades. No huyas de tu propia realidad acudiendo a fuentes externas donde aparte de pagar un dinero que no te sobra, puedes llegar a sentirte frustrado, cuando no logras alcanzar los objetivos que te han prometido.
Hoy he aprendido que para ser feliz, ninguna persona puede enseñarte cómo alcanzar la cima de esa felicidad, porque sólo a ti te corresponde encontrar tu camino y llegar hasta la meta y nadie puede decirte por qué sendero debes transitar para resolver el interrogante de tu vida.

Es cierto que debemos vivir en el presente, en el aquí y el ahora, pero tampoco podemos renunciar a que nuestra imaginación nos haga viajar a través del espacio y el tiempo, para descubrir rincones inéditos de nuestra propia alma y dibujar paisajes que son infinitos y nos permiten acercarnos un poco más a nosotros mismos y a nuestros sueños.

Si quieres realizar Yoga, Reiki, Meditación, Coaching , Mindfulness o seguir las prácticas de cualquier Religión hazlo, no dejes de explorar campos que son muy efectivos para millones personas en todo el mundo, pero no te sientas frustrado si no logras los resultados que esperabas, porque en realidad no hay secretos, ni técnicas, ni metodologías que te enseñen cómo vivir la vida que deseas, ni cómo aprender a ser más feliz. Porque el secreto reside en tí.

Para despertar tu conciencia, primero debes estar dormido, perdido y alejado de ti mismo.

A continuación, para llegar a tu camino, debes encontrarte con tu propio ser, en una comunión íntima y verdadera contigo mismo. Para saber qué te puede hacer feliz, antes de cada amanecer, necesitas NO pensar en nada, vaciar tu mente de todo lo que te posee y sentir el vacío existencial, como si tu vida pendiera de una cuerda donde sólo estás tú, abrazado por la nada, por ti mismo y a su vez sintiéndote agradecido por todo lo que te rodea.

Si crees en ti y te consideras un ser único en el Universo, puedes alcanzar todo aquello que te propongas y para ello, tan sólo necesitas conectarte contigo mismo, con tu fuente y enfocar tu atención en ti, plena y conscientemente. Cuando consigas esa conexión real, sentirás que puedes tocar el Universo con tus propias manos y que puedes lograr aquello que realmente deseas en la vida.

Antes de marcharme y despedirme de ti, me gustaría decirte, una vez más, que no hay secretos, ni fórmulas mágicas para que entres dentro de ti, ni para que te conviertas en tu mejor compañero y amigo. El único secreto es saber que todo lo que deseas lograr en la vida viene grabado en tu alma desde el momento de tu nacimiento y tan sólo debes descifrar su contenido, pensando que aquello que deseas ya te pertenece, como también te pertenecen las estrellas que habitan en el Universo.

¿Quieres ser feliz? Comienza ahora mismo. Tu vida te está esperando.  Las huellas del camino que debes seguir,  ya forman parte de ti y de tu propio ser.

 

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4 comentarios sobre “CÓMO ENCONTRARTE A TI MISMO SIN PAGAR DINERO

  1. La vida no se detiene. Nuestros pasos siempre están guiados hacia el frente. Aún cuándo recordamos lo hacemos en tiempo futuro. Cómo algo que fué, Pero que mira hacia adelante. En las visicitudez de nuestras vidas, andamos sin tener la certeza de lo que va a acontecer, y sin embargo estamos seguros. De qué depende?, Cuando en la escuela íbamos, intuición, paciencia, y sobre todo certeza guiaron nuestros pasos. Ahora parecemos perdidos en un laberinto sin salida. La seguridad, ese clamor que todos queremos no depende de una mente positiva, sino por el contrario, de una mente calculada. El cálculo es la herramienta que toda la gente necesita. Sin ella, todo esfuerzo es fatuo.

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  2. Querida Ampari:

    No quisiera pasar la oportunidad de compartir contigo y todos tus lectores lo que ha supuesto la lectura de tu más reciente reflexión.

    En primer lugar alabo el título elegido: Cómo encontrarte a ti mismo sin pagar dinero. No sé si estaréis de acuerdo conmigo; siempre he considerado que cualquier ayuda que podamos ofrecer a los demás debe salir de dentro, sin pedir nada a cambio. Me explico: en algún momento de nuestras vidas, cada uno de nosotros hemos sido la tabla de salvación para alguien en particular. Le hemos brindado nuestra atención más plena, solidarizándonos con aquello que le preocupa y muchas veces, le hemos tendido nuestro hombro en el que apoyarse. Todo ello lo hemos hecho de forma generosa, amable y con nuestras mejores intenciones. Sin embargo, esa magia parece desvanecerse cuando la cuestión monetaria aparece por sorpresa. Cuando alguien necesita ayuda, se la tenemos que brindar sin que nos lucremos por ello.

    Quisiera rendir un homenaje a tantos profesionales que hacen su trabajo de forma excepcional en muchos campos que nombras en el artículo, tales como: Yoga, Reiki, Meditación, entre otros. Los estudios, su entrega y dedicación que realizan a diario son dignos de mi más absoluta admiración. No nos olvidemos que sus técnicas son una ayuda para enderezar el sendero de aquello que nos inquieta. Sin embargo, como muy bien recomiendas, es necesario alejarnos de tanto ruido y empezar a convivir con nosotros mismos. Es el primer paso. Ahí está la clave. Sé que es difícil, porque no nos entendemos, llevamos una abultada carga que nos abruma. Sin embargo, es vital conocernos bien, saber nuestras limitaciones, que no pasa nada por tenerlas, valorar nuestras virtudes, que las tenemos y seguro que muchas más de lo que nosotros creemos y a partir de ahí, si creemos necesario, buscar algún complemento vital como pueden ser cualquier tratamiento de relajación y paz mental, sin que el dinero se ponga en medio, que muchas veces desvirtúa la auténtica finalidad que es la ayuda al prójimo.

    Me ha gustado volver a encontrarte en la lectura de esta reflexión. Muy buenas las fotos seleccionadas y te transmito un aliento especial de fuerza para seguir escribiendo.

    Un saludo.

    Alberto

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  3. Disculpa Amparo la tardanza en poner un comentario en tu última publicación, últimamente el trabajo me absorbe tanto tiempo y energías, que no encuentro un rato de calidad para realizar cualquier otra actividad que no sea amodorrarme ante el televisor. A mi modo de ver tratas dos temas fundamentales: el necesario conocimiento de uno mismo como forma de encontrar el camino propio en esta vida, y la excesiva mercantilización de cualquier actividad, incluyendo cualquier actividad encaminada a ayudar a los demás para salir de difíciles encrucijadas. Entiendo tu desazón y tu queja, aunque también comparto la opinión de Alberto Flores de valorar la magnífica actividad que realizan buenos profesionales de las áreas que él menciona. En realidad, hay que distinguir entre buenos y malos profesionales, como en cualquier ámbito, aunque muchas veces esto no es nada fácil, por la cantidad de “ruido” que hay alrededor de todo esto.

    Pero también estoy totalmente de acuerdo contigo en que solo nosotros mismos tenemos la posibilidad de pulsar esas “teclas” interiores que nos hagan progresar como personas, y salir de atolladeros complejos. No obstante, si puede haber profesionales que nos puedan guiar para localizar esas “teclas”, aunque puede ser un proceso largo y no exento de complicaciones. Y tratar de sacar fuera esos demonios interiores que todos tenemos, para que no carcoman nuestro espíritu. Una vez fuera, esos demonios internos ya no parecerán tan amenazadores, y podremos mirarlos a los ojos sin que nos sintamos tan amenazados por ellos.

    En este sentido, este último escrito tuyo me parece que puede ser un muy buen ejercicio de catarsis individual, un grito individual que se puede unir a otros muchos gritos colectivos, y de, alguna manera, contribuir a una catarsis colectiva, muy necesaria en estos tiempo tan desasosegantes que vivimos. En todo caso, cada nuevo escrito tuyo siempre es una celebración para todos aquellos que te seguimos, y admiramos lo que escribes.

    Un beso fraternal, y espero ya tu nuevo escrito…

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